Fancelli analiza a los
finalistas
Rosa. La voz más interesante, más rica, con un color más variado. En
el registro grave no tiene rival: puro terciopelo y riqueza armónica.
Una voz dúctil, capaz de emerger de las profundidades para encaramarse al
registro agudo sin problemas. Posee un legato (capacidad para enlazar una nota
con otra) de muy buena factura y frasea con gusto, introduciendo unos ritardandi
que dan personalidad a sus interpretaciones. De las mujeres es la que más
sabe appianare (pasar una misma nota del forte al piano, manteniendo la
línea de canto homogénea: lección magistral de Montserrat Caballé). Toda
esta técnica al servicio de una expresividad completa. Tiene su lado
oscuro: si no está en vena pueden surgir incluso problemas de afinación.
Fuente El
País